martes, 19 de noviembre de 2013

El 'dark golden': El must de temporada que despide a las mechas californianas

dorado
Llega como un soplo de aire fresco para los rubios platino, una dosis de brillo y movimiento para los castaños más planos y dispuesto a terminar con la tendencia bicolor en medios y puntas que consigue el trillado pelo surfero. Fran Alemany, Master Colorist de Art Lab, ya se posicionó con esta versión del rubio en su blog y nos asegura que tanto rubias como castañas pueden conseguir este tono, a medio camino entre ambos, trabajando matices clave: “En cabellos oscuros, dentro de la gama de los castaños, las tonalidades serán doradas y avellana. Para las bases rubias, el tono vira hacia el trigo”.

rubio
Al ser tonos más oscuros, salta la duda: ¿se pierde luz en el rostro? Fran Alemany opina que no. “Estos colores son más oscuros que los rubios habituales, pero rubios al fin y al cabo y como tales, siguen aportando luz tanto en el cabello como en la cara.”
Otra de las dudas que surgen es si este tipo de rubio se adapta a todos los tonos de piel. Pues bien su gran poder de adapación es, según los expertos, una de sus grandes ventajas. Las pieles más oscuras y apagadas se pueden resaltar introduciendo reflejos más cálidos. Sin embargo, las pieles claras deben jugar con reflejos más neutros, acorde con las facciones más suaves que les caracterizan por norma general. Siguiendo estas directrices funciona con cualquier tono de piel. 
Si te niegas a abandonar tu melena surfera pero esta nueva versión del rubio te resulta tentadora, Fran Alemany tiene la clave perfecta para mezclar ambas tendencias: “Las californianas se quedan como un método más de mecha. Para aquellas que quieran ambas cosas, se puede hacer una adaptación trabajando las puntas de manera amplia, abarcando más pelo y subiendo la claridad, dejando menos margen de oscuridad en las raíces.”
dorado


El resultado es una armonía perfecta de color: un degradado muy sutil con tonos jugosos y melenas con mucho movimiento gracias a la luz y los suaves contrastes que se consiguen con la mezcla de los colores de un campo de trigo en otoño. Además, su mantenimiento es aún mejor pues al haber cierta oscuridad en la zona de la raíz se hace menos apreciable la diferencia cuando crece el cabello.


Tops como Anna Selezneva o Hana Jirickova lucen el nuevo rubio como nadie, lo hemos visto como el complemento perfecto a la naturalidad en desfiles como el de Isabel Marant y actrices como Rachel Evan Wood ya se han apuntado el tanto.

domingo, 10 de marzo de 2013

Colores Otoño-Invierno 2013.





Si usted es de las friolentas como yo, ya había empezado a pensar que haremos con las frías mañanas de la urbe capital
Hurgando en la web, encontré el artículo que las amiguitas de Greek and Chic (http://geekandchic.cl/2013/01/moda-tendencias-otonoinvierno-2013/) hicieron al respecto.
Lo que es yo… Me lanzaré a la búsqueda de los granate y morados, aunque la tendencia claramente dicta que los colores predominantes serán el verde, azul y tierra, para combinarlos con las poleritas y blusas pastel que tanto se usaron este verano.




Les dejo la paleta de colores que PANTONE liberó para las prendas de temporada.
Como siempre. Disfruten!!!!
 Val. =)

martes, 20 de noviembre de 2012

CosmoSalónSur en Concepción...




Quien de ustedes no les robaba las cremas a la mama, o los maquillajes y se pintarrajeaba entera cuando eramos niñas?


Bueno, les cuento. La CosmoSalón Sur 2012, con la más completa variedad de productos de belleza aterriza en Concepción este 24 y 25 de Noviembre en Suractivo. 

Con dos años de experiencia en Santiago, por fin nos visita la Feria de Belleza, Cosmética y Peluquería más importante de nuestro país, con sus cientos de marcas para regalonear nuestra piel, cabello, manos y cuerpo.

Junto con los exhibidores, nos deleitarán con demostraciones en vivo de los exclusivos y novedosos productos y servicios que cada mes se destacan en la revista DeSalon (www.desalon.cl), de circulación mensual en todo el país.

El recinto de Suractivo abrirá sus puertas a las 10.30 de la mañana, previo pago de los $3.000 de la entrada, pero si presentas el cupón de descuento que aparece en www.cosmosalon.cl, sólo pagas $2.000.

Una novedad serán los cursos y seminarios que se dictarán en las jornadas. El “1º Congreso Integral de Estética Aplicada”, patrocinado por la Organización Cosmética Levinia Manfredini – Dermik; y el curso de gestión integral “las claves para entender el cambio de paradigma en el sector de la belleza”, además del curso práctico “más rápido, más fácil y mejor”, técnicas de corte para optimizar el tiempo de trabajo en los salones impartido por Cristian Vega.

Sin duda una actividad para no perderse en estos primaverales días penquistas.

Disfruten!!!

jueves, 11 de octubre de 2012

Rayando en Rojo


Esta caminada visita a la Capital me he llevado varias artísticas sorpresas. Y especialmente cuando paseaba por Isidora Goyenechea..

Ahí van algunas fotos.
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El cascabel del gato. / Isidora Goyenechea y Augusto Leguía Norte
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Rayando… / Y aquí comienzan las intervención. Un cuadro lleno de lápices. Lo amé. / Isidora y Enrique Foster.
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Y si… ME ENCANTAN LOS ESPEJOS. Ésto es una lata corrugada y miles de trocitos espejados. / Isidora y Augusto Leguía Norte.
Estamos. Espero los comentarios. 
Zumpá.!

sábado, 5 de febrero de 2011

… Tu risa loca.


Las claquetas marcan el fin de la escena. Todos van de aquí para allá moviendo cajas, mesas y grandes fondos que ayudan a estructurar el sueño. Un mundo de fantasía que parece real, con sus personajes principales y secundarios.

Una realidad paralela, con personajes ficticios y diálogos inventados para describir las escenas que se mostrarán en la gran pantalla, quizás, y con suerte, en unos años más… Cuando todos sean uno, cuando no exista la distancia emocional que separa a Inés del resto del equipo, que la tiene en una esquina el set, sentada y observando el ir y venir de gente de un lado a otro, trasladando pesadas estructuras, focos, cámaras y demases.

En una olvidada silla de lona, mira con una mezcla de miedo, timidez y desconcierto cómo se mueve el mundo por dentro. Cómo se arman las escenas de la vida y se pregunta, sin despegar los pies del suelo, si la película de su vida tiene tantos tramoyas y personajes como la cinta que están rodando en este momento.

Entre sus manos está un tazón de café leche tibia, y sus codos afirmados en las rodillas atrapan la tela del vestido rosa con leves toques de anaranjado que la producción le entregó esa mañana.

Acercó la taza a sus labios, pero no llegó a sorber el líquido, únicamente inhaló su aroma. Era un placer infantil que se le hizo costumbre. No soportaba tomar la leche de otra forma que no fuera sólo con café, a pesar que había probado con todas las combinaciones posibles… no, no hay otra manera de tomar la leche.

Ésta costumbre, ésta situación provocó que de sus ojos saliera una lágrima y rodara por sus mejillas hasta llegar a la comisura de sus labios y sintió, por un segundo, el salado escozor de la gota en su lengua.

Con la mirada perdida en un punto ciego entre el suelo y los zapatos azul petróleo de la actriz en la escenografía, recordó la tarde de agosto, hace unos buenos años atrás, cuando estaban su madre y ella en la cocina de la casa junto a la chimenea y, con los codos apoyados en las rodillas tomaban chocolate caliente, mientras afuera del largo ventanal llovía a cántaros y las brasas musicalizaban el momento con sus explosiones repentinas.

- Que será de tu hermana… ¿se estará mojando?
- Yo que sé… es cosa de llamarla.
- Ya lo intenté. No contesta.
- Entonces está trabajando, no se preocupe.
- Una madre siempre se preocupa.

En ese momento Inés se preguntaba, si su madre estaría pensando en ella como en aquella vez pensaba en su hermana.

Por un momento pensó que estaba en la cocina de su casa, mientras afuera llovía y sorvía un poco de chocolate caliente.

No. Sólo estaba sentada en una silla de lona, a la orilla de una gran estructura de metal, sintiéndose cada vez más sola y abandonada, tomando un sorbo de café con leche mientras los demás corrían de aquí para allá.

A sus 27 años, no representaba más de 20. Su larga cabellera rubia cobriza terminan en unos espirales eternos. Tiene una estatura media y de frágil figura. Los muchos lunares e incontables pecas que, con el sol de la zona se acentúan aún más bailando en el mar te con leche de su piel.

Los ojos brillosos de un leve rasgado que apenas muestran el verde turquesa de su iris. Brazos delgados terminados en dedos largos y angulosos, denotan en sus yemas que fueron aprovechados para terciopelézco manejo de las teclas del piano cuando niña.

Quizás es por eso que le cuesta entrar en el grupo, y eso la sume aún más en la angustia de no tener con quien hablar. Y se siente extraña en un mar de gente.
Hace un mes estaba sentada frente a la laptop cundo el ringtone de su celular indicaba la llegada de un mensaje:
- Te tengo un trabajo.

Así de escueto era el anuncio de un amigo le envió, y que luego de una llamada, supo que sería parte de una producción cinematográfica que la haría recorrer el país rodando las escenas.

La incomodidad del trabajo que tenía, las trasnochadas y malos ratos que soportaba por mantener una situación medianamente estable ya le causaba molestia y envenenaba sus ganas de levantarse cada día.

No dudó ni tres segundos en aceptar, y los 20 minutos siguientes fueron como la película que dicen pasa por los ojos minutos antes de morir. Si, sin duda fue la mejor decisión para este momento.

A pesar de la nostalgia que siente ahí sentada en un rincón, sabe que es una oportunidad que no todos pueden contar. Y es eso mismo lo que le da fuerzas para seguir.

Bueno, eso y que cada día recibe un mensaje de un número desconocido, que le da ánimos y alaba su trabajo. La intriga la mata, y no puede dejar de pensar en su misterioso remitente. Claro está que es hombre, porque firma como tal… o se supone.

Se imagina el día que lo descubra, infraganti detrás de los bastidores o en la puerta de la cabaña con un ramo de rosas en la mano…

O quizás sentado en las rocas de una playa solitaria, o en el café de la esquina mientras manda uno de los mensajes.

Nadie lo sabe.

miércoles, 21 de abril de 2010

... cuando pase el temblor.

Las 2.30 de la madrugada y el teléfono no para de sonar. La encrucijada entre contestar y no deja unos segundos antes de pronunciar el ansiado “me voy en un rato” que tanto esperan al otro lado de la línea. La noche esta tibia, como recordando a sus nocturnos acompañantes las cálidas noches de un verano que está a punto de acabar, para dar paso a las obligaciones de las clases, el trabajo, y la inminente llegada de un otoño a veces crudo y a veces medio estival.

Por el balcón del céntrico edificio el olor a la carne rostizándose en la parrilla provocaba toda una sinfonía de sonidos internos en los participantes de la tertulia y la prohibición de abandonar el lugar “hasta que no quede nada” impedía el paso por la blanca puerta que separaba del pasillo.

La última gota del brebaje de dudosa procedencia, es la excusa perfecta para zafar con maestría de la reunión. Los ojos cómplices de la señorita de la esquina derecha clavaron cual rayo los del muchacho del borde de la ventana.

- Nosotros vamos por más copete. ¿Quién pone el hielo?

En tres segundos la suma para la compra está más que cubierta y los tortolitos escapan por las calles de un Concepción cantando canciones de moda y jugando a las carreras de tres pies mientras el grupo los observa y comenta lo idiota que se pone la gente en la etapa de enamoramiento, no importa la edad, no importa la diferencia de tamaños…por suerte solo dura un par de meses, es el consuelo.

Las 3.00 de la madrugada y el capitán de la lancha cruza la puerta del dormitorio buscando el descanso que la marea prometía hace unos instantes. Una sensación diferente tenía la noche, un olor diferente deambula por el aire, una corriente diferente lo trajo minutos antes de lo presupuestado a la orilla.

Un beso y un buenas noches.

3.30 de la madrugada y la jovencita enterrada en sus coloridas sábanas corta el teléfono y se apresta a descansar… una vuelta en la cama y el sonido de la tierra le hace abrir los ojos nuevamente. El sonido de los frascos de esmalte en la repisa sobre su cabeza la obliga a lanzarse fuera de la cama. Acostada en el piso siente cómo la llaman de la pieza contigua.

- Veinte, veintiuno, veintidós.

El sonido de las copas cayendo, los gritos en la calle, las corridas de la gente y los frenazos de los autos se confunden con el apagón de luz, la oscuridad, y los secos ruidos de las cosas cayendo en el primer piso.

La pareja no se puede tomar de la mano aún cuando están acostados en la cama. La hija llega al dormitorio y entre todos tratan de calmarse. Es estas alturas el tiempo o se detiene o su proporción ya se perdió en uno de los tantos vaivenes de la tierra.

Tan pronto como el suelo dejó de zamarrearse al compás de las placas tectónicas los tres se visten tan rápido como sea posible y elucubrando en sus mentes el plan perfecto para coordinar el escape del lugar. Las líneas telefónicas muertas no ayudan a dar tranquilidad, ni a ellos ni al centenar de personas que pasa por las calles gritando desesperadamente un Aló que no tiene respuesta.

Velas, linternas, las pilas de la olvidada grabadora, el botiquín de camping, cocinilla a gas y mil cosas de supervivencia fueron instaladas en el pick up de la camioneta que pronto se convertirá en el vehículo de emergencia de la población. Y la tierra se negaba a terminar con el vals apocalíptico que porfiaba en bailar.

En la cancha del barrio, fogatas y conversaciones susurrantes se mezclaban con el frio aire de las casi cinco de la madrugada, cuando desde el fondo y entre los arboles de “El Morro” de Talcahuano los gritos ensordecedores de los hombres anunciaban la llegada de la fangosa ola que destruirá lo que un dudoso terremoto de 8,8 grados Richter dejó en pie.

La masa de gente no para de correr hacia todos lugares, quizás intentando llegar a un cerro distante más de 4 cuadras, intentando llegar a lo alto que los edificios de 4 pisos pueden llegar, intentando salvar lo poco que tenían, intentando quedar con vida para contar y narrar lo que los ojos – en algunos aún somnolientos- lograban ver en los escasos espacios de claridad que el tumulto permite distinguir.

Un fango mezcla de alquitrán, petróleo, basura, y quien sabe cuántas cosas más inunda, en todo el sentido de la palabra, más de 7 cuadras desde la orilla de mar. Por la radio las autoridades anuncian una falsa alarma de tsunami, mientras por la ventana pasan automóviles, restos de lanchas azotadas y aun amarradas a trozos de muelle, cuerpos de infortunados que no lograron ponerle turbo a sus pies para escapar. Gritos de mujeres, hombres, ancianos y niños se mezclan con el sonido del mar -que se recoge una cantidad de veces que a la tercera vez, maldices a la profesora que te enseñó a contar- y con él los containers chocando en la bahía, los barcos montándose en las calles, los autos tomando su lugar… Un espectáculo dantesco que difícilmente saldrá de los pensamientos de quienes lo presenciaron.

Son las 8.00 de la mañana y aun no amanece en el primer puerto militar, industrial y pesquero de la nación. Y solo se tiene la ilusión que luego de aclarar esta frase no sea un cliché, y el principal sustento de toda una zona dedicada a la extracción de recursos marinos permanezca ahí, impoluta. Todo es parte de la ilusión en la que la densa neblina y el humo y partículas tóxicas en suspensión no deja que se revele la cruda realidad que espera a este pueblo costero.

El relato de los días posteriores y las horas que sucedieron a estas cinco horas de terror, están de más. Famosos saqueos, allanamientos tonelezcos, comportamientos animales, damnificados, ayudas internacionales, compromisos de un país, cambios de mando y de estrategias en el camino fueron la tónica de las informaciones.

Fueron por lejos las horas más largas de la historia de esta gente, las horas más grises de la existencia, pero también las horas más solidarias y las mejor acompañadas en muchos casos.

miércoles, 7 de octubre de 2009

lo que pensamos a veces...

- a pesar de q digamos q son todos = nos gusta creer q justo el q nos tocó es distinto.
- si somos tiernas somos cargantes y si somos pesadas somos insensibles!
- nos gusta hacerlos sufrir, que les toque a ellos alguna vez.
- disfrutamos de sus celos
-nos encanta que nos joteen y dar falsas esperanzas